CRM para corredores de segurosUn CRM para correduría donde nada vence sin avisar.

En una correduría el negocio está en la cartera: renovar lo que ya tenéis y vender un segundo producto a quien ya confía en vosotros. Eso no depende de trabajar más, sino de que cada vencimiento, cada siniestro y cada llamada dejen rastro en el sitio correcto.

Vencimientos que avisanCartera por clienteCada llamada registrada

Qué se gestiona.

  • Clientes particulares y empresas, con sus contactos
  • Pólizas por cliente, ramo y compañía
  • Vencimientos y renovaciones con aviso anticipado
  • Presupuestos y comparativas enviadas
  • Siniestros abiertos y su seguimiento
  • Comisiones por póliza y por compañía

El vencimiento es el momento de la verdad.

Una renovación que se pasa es un cliente perdido, y casi siempre se pierde por un aviso que no llegó a tiempo. Con las pólizas bien registradas, el sistema avisa con la antelación que decidáis, asigna a quien corresponde y deja constancia de si se llamó, qué se ofreció y qué contestó el cliente.

Ese mismo dato sirve para lo contrario: detectar a quién le falta un producto. Quien tiene el coche asegurado con vosotros y no el hogar es la venta más fácil que vais a tener este mes.

Lo que el CRM no hace.

El CRM no sustituye a vuestro programa de correduría ni a los portales de las compañías: no emite pólizas ni tarifica. Lo que hace es ordenar la relación con el cliente y el trabajo comercial alrededor de esas pólizas.

Si vuestro programa lo permite, conectamos ambos para no teclear dos veces los datos del cliente ni los vencimientos. Cuando no hay forma de conectarlos, se define qué se lleva al CRM y cómo, sin inventar integraciones que no existen.

Dónde suele fallar.

  • El mismo cliente repetido por cada póliza
  • Vencimientos solo en el programa de la compañía
  • Llamadas y WhatsApp que no quedan en la ficha
  • Siniestros gestionados por correo sin seguimiento
  • Comisiones revisadas a mano en hojas de cálculo
  • Datos de salud u otros datos sensibles sin control de acceso

Protección de datos.

Una correduría maneja datos personales de mucha gente y, según el ramo, datos especialmente protegidos. Por eso configuramos desde el principio quién ve qué, qué se registra de cada conversación y cuánto tiempo se conserva, y lo dejamos documentado. No es un extra: es parte del diseño.

Cómo lo implantamos.

  1. Entender cómo trabajáis hoy

    De dónde salen los clientes, quién atiende qué y en qué punto se pierde información.

  2. Diseñar antes de configurar

    Estados, campos, avisos y responsables sobre el papel, validados con quien lo va a usar.

  3. Configurar y migrar

    Zoho CRM montado sobre vuestro proceso, con los datos que tienen valor y sin duplicados.

  4. Automatizar los avisos

    Renovaciones, vencimientos y seguimientos que saltan solos, sin depender de que alguien se acuerde.

  5. Formar y acompañar

    El equipo aprende con vuestros propios datos y queda soporte para los ajustes de después.

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Preguntas frecuentes

¿Sustituye al programa de correduría?

No. Vuestro programa sigue emitiendo y gestionando las pólizas. El CRM ordena la parte comercial: captación, seguimiento, renovaciones y relación con el cliente, y si es posible se conecta con él.

¿Puedo avisar de los vencimientos automáticamente?

Sí, con la antelación que decidáis y asignando la tarea a quien corresponda. También se puede avisar al cliente por correo o WhatsApp, dejando constancia en su ficha.

¿Se pueden controlar las comisiones?

Se pueden registrar por póliza y compañía para tener una previsión y detectar desviaciones. La liquidación sigue haciéndose donde la hagáis hoy.

¿Y los datos sensibles?

Se limita el acceso por perfiles y se define qué se guarda y durante cuánto tiempo. Conviene revisarlo con vuestro asesor en protección de datos antes de arrancar.

IntegraciónCRM

Contadnos cómo lleváis hoy la cartera.

Con saber qué programa usáis y qué se os escapa, es suficiente para empezar.